Preboda en un pueblo abandonado.

 
Cerca de donde viven Alvaro y Andrea hay un pueblo abandonado donde anualmente se celebran romerías,  ir allí les hacia mucha ilusión, lo tuvieron claro del minuto uno.
Fuimos a merendar y a dar un paseo por las calles desérticas y entrando en las casas derruidas, es un paisaje realmente diferente.
Nuestra sorpresa fue poder disfrutar de una espectacular puesta de sol, daba la sensación de estar en el corazón de Africa....
.